Hablemos de derechos humanos

Sobre el acoso

Un post de Gustavo Faverón

Publicado: 2013-08-02

Aquí el link

No es una historia espectacular. De hecho es una historia que se repite centenares o miles de veces cada día en Lima y en buena parte del país. Y por eso es terrible. Una mujer camina por la calle y algún idiota con vocación de donjuán y ninguna comprensión de su lugar en la tierra se siente de pronto inspirado a decirle cualquier cosa que le pase por la cabeza, o a dirigirle algún sonidito más fácil de articular que las palabras (que han de resultarle muy complejas), y en muchos casos se siente con derecho a perseguirla, a tocarla, etc. Y ese "etc" incluye demasiados acosos, mucha violencia, amenazas, la constante incomodidad de millones de mujeres en las calles de nuestras ciudades. Hace días Ingrid Soria está insistiendo con su propia historia. En su caso fueron unos guachimanes a las puertas del Norky's de Pardo, Miraflores. Idiotas que se supone que están ahí para ofrecer seguridad pero que no hacen sino alterar la paz de una transeúnte. Y para colmo, cuando ella se queja ante los administradores del restaurant, no recibe sino cobardes evasivas y ninguna forma de disculpa o de reparación.

Norky's es parte de esa industria gigantesca que es el circuito de restaurantes en el Perú. Ciertamente está lejos de ser un sitio bueno y no es ni por asomo un actor importante del boom gastronómico. Pero es una de las cadenas más grandes del país y su existencia está directamente entretejida con ese boom y con el del turismo. La industria del turismo y más en general la industria de la hospitalidad (de las cuales el distrito de Miraflores es uno de los mayores beneficiarios) no ganan nada cuando una cadena de esas dimensiones reacciona tan pobremente, tan arbitraria y altaneramente ante la queja de una ciudadana. Y tampoco escucho que la queja de Ingrid Soria sea recogida y hecha suya por otros miembros del gremio restaurantero, muchos de los cuales tienen más visibilidad que cualquiera en este país. Esos chefs que alardean de la gran unión y la gran hermandad y la gran visión de patria y la gran mirada optimista de su gremio, esos empresarios restauranteros que están haciendo millones, ¿por qué no abren la boca y dicen algo y se suman al reclamo de Ingrid y les exigen a los propietarios de Norky's que se porten con decencia y reaccionen? Digo. Porque si no lo hacen, entonces la gran unión y la gran hermandad y la gran visión de patria y la gran mirada optimista de su gremio van a empezar a parecer pura complicidad, el viejo pacto de no pelearse con nadie y estar bien con todos y no buscarse nunca problemas. Ya pues: por una vez hagan que sus discursos coincidan con sus hechos: ¿quieren un Perú moderno? Ayuden a acabar con uno de sus arcaísmos más bochornosos: el acoso machista contra las mujeres, en espacios públicos y en espacios privados.


Escrito por

Ingrid Soria

intensamente loca o locamente intensa


Publicado en

Mi mula blog

El blog de noticias de Ingrid Soria Torres