Más de 20 cantautores se unen para presentar el espectáculo CANt@UTOR – I Encuentro Peruano de la Canción de Autor. Daniel “Kiri” Escobar, Chino Chavez, Javier Lazo, Julie Freundt, Caroline Cruz, Piero Bustos, son algunos de los cantautores que participarán en este importante evento que albergará diferentes géneros músicales como el rock, trova, fusión, pop,  y sobre todo la música peruana de la costa y de la sierra. Cant@utor será dedicado en esta primera oportunidad al maestro Félix Casaverde, guitarrista y compositor que ha acompañado a grandes músicos como Chabuca Granda, Susana Baca, Tania Libertad por citar algunas. Casaverde para Marcela Perez Silva es “poeta, mago y partero de la música de la costa del Perú. Eslabón firme y resplandeciente de una cadena de creadores”. Olga Milla nos cuenta que: “Su guitarra compañera es un fogonazo de inspiración pues sabe que de las nuevas generaciones depende la vitalidad de la cepa poética y rítmica de la canción peruana”.

“Es un concierto único e imperdible  —nos dice Piero Montaldo—, es la primera vez que tantos cantautores se juntan para mostrar su trabajo. Así como en otros países como en Chile, Argentina, España, Cuba o México hay movimientos de cantautores, en el Perú nunca se ha dejado de crear, es más, para muchos compañeros de otros países, la propuesta musical de los cantautores peruanos es muy rica y variada, que se diferencia de otras propuestas al ser original por los ritmos que maneja”.

CANt@UTOR – I Encuentro Peruano de la Canción de Autor se llevará a cabo en 2 únicas fechas, el viernes 21 y sábado 22 de Octubre a las 8pm en el CC. Ricardo Palma de la Av. Larco 770, a precios increíbles de 5 soles para niños, estudiantes y jubilados y 10 soles entrada general.

Tomado del Facebook

La copia del Cristo de Corcovado que se quiere poner sobre el Morro Solar de Lima, tiene a varios partidarios en contra y a favor, disputándose una cuestión estética –lo huachafo o no de Alan García- o de competencias de mando, –Municipalidad vs Ministerio de Cultura- sin que nadie ponga en cuestión el uso de espacios públicos para manifestar una fe en particular. Bien introyectada la tradición cristiana de este país, estamos habituados a que para estos asuntos se disponga libremente del espacio público en diferentes proporciones, hasta que de pronto las dimensiones colosales de un proyecto nos ponen la alerta de cuán lejos se puede llegar. Nadie se pregunta sobre un presupuesto de la democracia y de la no discriminación en un país moderno, que es que el Estado no puede arrogarse la potestad de ofrecer espacios públicos a ninguna religión, por más que esta sea una piedra fundante de su historia.

Y es que hemos estado siempre acostumbrados a encontrar crucifijos en toda entidad del Estado, a la asistencia del presidente de la República a un Te Deum de 28 de julio e incluso a celebraciones no católicas. Incluso, no solo desde el Estado y sus autoridades, sino también de parte de particulares, se ha extendido la costumbre de erigir altares marianos en los parques de Lima, y en este contexto qué de malo tiene, si el Presidente quiere disponer de un terreno público para fines sacros. Lo mismo ya ha acontecido que en otros lares, -Madrid, para dar un ejemplo- donde el alcalde de la ciudad quiso destinar el año pasado, nada menos que 25,000 metros cuadrados de céntricos parques públicos para edificios de la iglesia católica.

En marzo de este año, el Tribunal Constitucional del Perú, en una sentencia que tal vez ahora se dé a conocer algo más y sea más comentada a futuro, dice en su punto 49: “La incompetencia del Estado ante la fe y la práctica religiosa no significa la promoción del ateísmo o agnosticismo con la eliminación de símbolos de la esfera pública o la imposición de una ideología antirreligiosa, ignorando las tradiciones que responden a la formación histórica, cultural y moral del Perú.” El Tribunal confundió laicidad –por así decirlo, “neutralidad”, del Estado en asuntos religiosos- con ateísmo o negación de que un Dios existe. Y en su punto 50 añade: “Plantearse obligar al Estado al retiro de un símbolo religioso que ya existe y cuya presencia se explica por la tradición del país, implica preguntarse si la mera presencia del crucifijo o la Biblia tienen la capacidad de afectar su libertad religiosa. Si el impacto de la sola presencia silenciosa de un objeto en un espacio público representase un trastorno de tal entidad, habría igualmente que prohibir la exposición de símbolos religiosos en las calles, como las cruces en la cima de los templos, ya que su presencia podría resultar emocionalmente perturbadora para los no creyentes.

Así por ejemplo, el Estado, en nombre de una supuesta laicidad, tendría la obligación de retirar la cruz del cerro San Cristóbal o prohibir el recorrido por lugares públicos de la procesión del Señor de los Milagros, o suprimir del calendario de feriados no laborables fechas de origen religioso católico como la Navidad o el Jueves o Viernes Santo…”

Se observa en su argumento, la defensa de una tradición religiosa en particular, considerando probablemente, que esta no molesta a nadie, pues las grandes mayorías sí son creyentes. Si el criterio, es de “mayoría manda”, podríamos permitirnos refundar el derecho, y someterlo pues, al supuesto de que la “verdad” siempre está definida por las mayorías. El Tribunal confunde “verdad” con “opinión”.

El tema es muy actual en el mundo occidental, pero aún poco conocido por la opinión pública peruana. La controversia de suprimir o no los símbolos en los espacios públicos, en particular aquellos de presencia permanente y cotidiana, es enorme y su última versión se dio a partir del año 2004, cuando Francia decidió retirar la simbología religiosa en las escuelas públicas. Le siguieron Portugal y España con la misma medida. Distintas demandas y fallos a la fecha, han dejado jurisprudencia a favor y en contra, del tribunal europeo y de los tribunales de España, Brasil, Argentina y EEUU.

Los defensores del no retiro se apoyan en que los símbolos son parte de la identidad del Estado y que de naturalizados que están en la población, no ofenden a nadie. Este argumento sin embargo es peligroso. En países de mucha inmigración de distintas creencias, como Canadá o Francia, la multiculturalidad impulsa los cambios y obliga a que respetos guarden respetos. En países donde la multiculturalidad ha sido históricamente negada al punto de rozar el racismo y la intolerancia, en aras de preferir la “civilización” a la “barbarie”, no se considera necesario cambiar nada. Ni siquiera países como Francia, que siempre han optado por la defensa de una identidad nacional frente a la inmigración, recurren a la imposición de símbolos religiosos para ello.

Habría que preguntarse también si la identidad de un país, como conjunto de prácticas culturales, es siempre la misma. Para muestra un botón: en los últimos cincuenta años, Lima ha variado muchísimo su castellano, su color de piel, sus costumbres y creencias religiosas. Como lo que ocurre es de puertas adentro en esta casa nacional, aplicamos la acostumbrada ley del embudo hasta cuando nos dé resultado. En general, no viajamos mucho, leemos poco, y nos gusta permanecer en lo “estatuido” de nuestros privilegios y castas provincianas; jueces y ministros de Cultura incluidos.

Violeta Barrientos

marzo 21, 2011 | En: General

Atención a este comunicado

Comunicado de Libertades Laicas en el Perú

Hace algunos días, el 5 de marzo precisamente, el cardenal Juan Luis Cipriani, después de instar a los candidatos presidenciales a no mentir a la población, los conminó a revelar sus intenciones acerca del tema del aborto y el matrimonio gay.
Es evidente que cualquier sector social podría solicitar una interlocución a sus candidatos, pero la iglesia católica lo hace a expensas de dos temas controversiales –el de la sexualidad y la reproducción- con los que pretende sujetar al poder político y a las masas que controla. La iglesia católica insiste una vez más en no aceptar otros argumentos distintos a los suyos en cuanto a las duras realidades del incesto, el embarazo a temprana edad, la mortalidad materna por aborto, la familia monoparental, los crímenes de odio por orientación sexual, la violencia contra niños de distinta orientación sexual, la ignorancia en cuanto al contagio de las enfermedades sexualmente transmisibles y el relegamiento de la mujer a las posiciones más marginales de la sociedad, todas ellas realidades en nuestro país, temas tan importantes como el derecho a un trabajo dignamente remunerado y a la vida misma.  Invita a “dialogar”, cuando lo único que hará será ejercer un poder de veto ante quien disienta de su parecer.
Sin embargo, a los candidatos les interesa acercarse a ella, a sabiendas de lo que ocurrirá, como si de antemano claudicaran a cualquier oposición. Nos preguntamos si un verdadero político o demócrata renunciaría a pronunciarse sobre los problemas mencionados en el párrafo anterior. ¿Qué buscan entonces los candidatos al aceptar este llamado? ¿Acaso un respaldo institucional que les facilite el voto de sectores que aceptan vivir en una sociedad indiferente a la problemática sexual y reproductiva? ¿Acaso no nos repugna como ciudadanos, que se negocien votos a cambio de silencios en nuestras narices? ¿Acaso este tipo de “diálogos” no nos indigna tanto como los audios que delatan a una política que se corrompe ante la ambición de llegar al poder?
No está de más recordar a los candidatos que un principio de la democracia moderna es velar por los derechos humanos de todos sus ciudadanos sin preferencia de ningún credo, y que las leyes votadas por el Legislativo no tienen que esforzarse en coincidir con las leyes de ningún dios sino en lo posible contemplar las necesidades reales de la población. Dicho lo cual, también es necesario advertir sobre el peligro de la instrumentalización, de tanto discursos como grupos religiosos, en la competencia electoral. No deseamos la muerte de la política y por lo tanto, la muerte de la democracia bajo la adopción de algún dogma divino.
Estas elecciones deben hacer caso omiso a dogmatismos por más votos que ellos representen, el Perú no necesita de más autoritarismos. Nuestro país requiere avanzar en relación a su historia pasada de estado colonial tutelado por poderes de hecho, como las fuerzas armadas y las iglesias. Avanzar hacia iguales niveles de ciudadanía en su población de hombres y mujeres, libres de cualquier tipo de discriminación, con autonomía sobre sus vidas y sus cuerpos.
Lima, 21 de marzo de 2011

Hace algunos días, el 5 de marzo precisamente, el cardenal Juan Luis Cipriani, después de instar a los candidatos presidenciales a no mentir a la población, los conminó a revelar sus intenciones acerca del tema del aborto y el matrimonio gay.
Es evidente que cualquier sector social podría solicitar una interlocución a sus candidatos, pero la iglesia católica lo hace a expensas de dos temas controversiales –el de la sexualidad y la reproducción- con los que pretende sujetar al poder político y a las masas que controla. La iglesia católica insiste una vez más en no aceptar otros argumentos distintos a los suyos en cuanto a las duras realidades del incesto, el embarazo a temprana edad, la mortalidad materna por aborto, la familia monoparental, los crímenes de odio por orientación sexual, la violencia contra niños de distinta orientación sexual, la ignorancia en cuanto al contagio de las enfermedades sexualmente transmisibles y el relegamiento de la mujer a las posiciones más marginales de la sociedad, todas ellas realidades en nuestro país, temas tan importantes como el derecho a un trabajo dignamente remunerado y a la vida misma.  Invita a “dialogar”, cuando lo único que hará será ejercer un poder de veto ante quien disienta de su parecer.
Sin embargo, a los candidatos les interesa acercarse a ella, a sabiendas de lo que ocurrirá, como si de antemano claudicaran a cualquier oposición. Nos preguntamos si un verdadero político o demócrata renunciaría a pronunciarse sobre los problemas mencionados en el párrafo anterior. ¿Qué buscan entonces los candidatos al aceptar este llamado? ¿Acaso un respaldo institucional que les facilite el voto de sectores que aceptan vivir en una sociedad indiferente a la problemática sexual y reproductiva? ¿Acaso no nos repugna como ciudadanos, que se negocien votos a cambio de silencios en nuestras narices? ¿Acaso este tipo de “diálogos” no nos indigna tanto como los audios que delatan a una política que se corrompe ante la ambición de llegar al poder?
No está de más recordar a los candidatos que un principio de la democracia moderna es velar por los derechos humanos de todos sus ciudadanos sin preferencia de ningún credo, y que las leyes votadas por el Legislativo no tienen que esforzarse en coincidir con las leyes de ningún dios sino en lo posible contemplar las necesidades reales de la población. Dicho lo cual, también es necesario advertir sobre el peligro de la instrumentalización, de tanto discursos como grupos religiosos, en la competencia electoral. No deseamos la muerte de la política y por lo tanto, la muerte de la democracia bajo la adopción de algún dogma divino.
Estas elecciones deben hacer caso omiso a dogmatismos por más votos que ellos representen, el Perú no necesita de más autoritarismos. Nuestro país requiere avanzar en relación a su historia pasada de estado colonial tutelado por poderes de hecho, como las fuerzas armadas y las iglesias. Avanzar hacia iguales niveles de ciudadanía en su población de hombres y mujeres, libres de cualquier tipo de discriminación, con autonomía sobre sus vidas y sus cuerpos.

Lima, 21 de marzo de 2011

Tomado de APRODEH

Este domingo 13 de febrero se cumplen 22 años del asesinato de los dirigentes Saúl Cantoral Huamaní y Consuelo García Santa Cruz. Sus familiares, enfrascados en una eterna batalla judicial, ven con indignación cómo el Estado no sólo evade la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sino que aun mantiene en la impunidad a los responsables de los hechos, los integrantes del Comando Rodrigo Franco.

En agosto del 2007 la Corte IDH responsabilizó al Estado Peruano por ambas muertes. De esta sentencia, el Estado sigue sin cumplir con la realización de una ceremonia pública de reconocimiento por su responsabilidad y desagravio a las víctimas, el pago pendiente del 23% de la reparación, así como de sancionar a los responsables, incumpliendo de esta forma con lo dispuesto por la Corte.

En mayo de 2008, acogiendo la denuncia de la Segunda Fiscalía Penal, el juez del Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial, Armando Salvador Neyra, abrió proceso judicial contra el ex ministro del Interior del primer gobierno aprista, Agustín Mantilla -creador del grupo paramilitar Rodrigo Franco- y Jesús Ríos Sáenz, “Chito Ríos”. En agosto del 2009, ante los intentos de Mantilla por lograr la prescripción del caso, el Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial resolvió declarar infundada la excepción de prescripción planteada por la defensa de Mantilla, al considerar que por tratarse de delitos de lesa humanidad, éstos son imprescriptibles.

Sin embargo, tratando de pasar por alto lo resuelto por dicho Juzgado Penal y buscando la nulidad del proceso, la defensa de Mantilla planteó el Habeas Corpus que en setiembre del 2010 el Juez Juan Elías Changanaqui Romero del 35 Juzgado Penal de Lima, tras señalar que el crimen contra Saúl Cantoral y Consuelo García no constituyó delito de lesa humanidad –lo cual cuestionamos enérgicamente por contradecir el criterio firme del juzgado y la Sala Penal Nacional de calificarlos como lesa humanidad, y por tanto imprescriptibles-, declaró fundado a fin de archivar el proceso apelando a la prescripción de los hechos.

Afortunadamente en noviembre del mismo año, ante la apelación interpuesta a dicha resolución, la 3ª Sala Penal de Reos Libres revocó el Habeas Corpus al considerar que los  crímenes que se investigan son de lesa humanidad, por lo que no pueden  ampararse  en la prescripción. Tras la revocación, Mantilla solicitó un recurso para llevar el caso al Tribunal Constitucional (TC), el cual le fue concedido. El TC se pronunciará próximamente.

Los familiares esperan que el TC confirme lo resuelto por la 3ª Sala. Sin embargo, con ello se alarga mucho más un proceso que lleva 22 años sin resolver, y que ocasiona más dolor a los familiares de las víctimas.

Conmemoración
Este viernes 11 y domingo 13 de febrero, los familiares de Saúl Cantoral y el gremio sindical de trabajadores mineros realizarán una serie de actos de homenaje en su memoria, demandando celeridad y sanción a los responsables de este crimen. Adjuntamos el programa de actividades.

Jesús María, 10 de febrero del 2011

Tomado del Blog de la Defensoría del Pueblo

En los últimos años hemos podido ser testigos como, tanto a nivel nacional como internacional, se ha otorgado un mayor reconocimiento a los derechos de las mujeres. No obstante, si bien ha existido un avance formal en esta materia, la prevalencia de ciertos prejuicios y estereotipos culturales sobre los roles de género presentes en nuestra sociedad impide que estos avances puedan reflejarse en la realidad.

La violencia contra la mujer, cuya expresión más grave es el feminicidio, sigue siendo un tema prioritario en nuestro país, donde la magnitud de la misma afecta de manera negativa la vida de muchas peruanas. Así, de acuerdo a los últimos datos publicados por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, durante el año 2010, 117 mujeres fueron víctimas de feminicidio, mientras que otras 43 lograron sobrevivir al ataque de sus agresores.

Según revela un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo basado en la revisión de expedientes de los distritos judiciales de Ayacucho, Junín, Lima, Puno y San Martín relacionados con este tipo de casos, los agresores tienden a responsabilizar a las víctimas y justificar su actuación argumentando una supuesta infidelidad, celos, la negativa a continuar con la relación o simplemente por no servirle el almuerzo.

En estos procesos, los jueces no toman en cuenta la gravedad del delito cometido. El informe “Feminicidio en el Perú: Estudio de expedientes judiciales”, elaborado por la Adjuntía para los Derechos de la Mujer, señala que es común encontrar casos donde los agresores reciben penas menores a las establecidas legalmente. Es así que, de los 23 casos donde el agresor recibió una sentencia condenatoria, en 10 de ellos se dictó una condena inferior a la establecida en la ley penal, mientras que en cinco casos el agresor recibió el beneficio de la semilibertad.

Tampoco se valora adecuadamente el daño causado a la víctima. En el mencionado informe se identificó que no existen criterios uniformes para establecer el monto de reparación civil, habiéndose encontrado sumas que oscilan entre los 800 y 50 000 nuevos soles, aunque en la mayoría de los casos dichos montos no superan los 10 000 nuevos soles.

Estos hallazgos muestran que la impunidad no solo se produce cuando los asesinos de estas mujeres son absueltos, sino también cuando estos reciben una sanción que no es equivalente a la gravedad de los hechos de violencia cometidos.

Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que “La impunidad en los delitos cometidos envía el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada, lo que favorece su perpetración y la aceptación social del fenómeno, el sentimiento y la sensación de inseguridad en las mujeres, así como una persistente desconfianza de estas en el sistema de administración de justicia.”

En este sentido, los resultados del estudio realizado por la Defensoría del Pueblo deben  ser considerados como un llamado de alerta que tiene por finalidad cambiar la situación de las mujeres que sufren violencia y coadyuvar con la justicia en el tratamiento de estos casos. La labor que desplieguen las autoridades competentes ayudará a prevenir que otras mujeres pasen a engrosar el número de victimas de feminicidio.

Comenta y debate sobre este tema aquí o en nuestra página en facebook.

Patricia Verónica Sarmiento Rissi

Comisionada de la Adjuntía para los Derechos de la Mujer

Hace poco me enteré que los directores Frank Pérez-Garland y Christian Buckler han empezado a rodar un cortometraje con un celular.

La sola idea me pareció pajísima. El avance de la tecnología pone a nuestro alcance cosas que antes ni soñábamos poder hacer en “casa”.

Anoche se hizo una fiesta en la playa Las Lomas, en Asia, donde aparentemente se rodó una parte del corto. Sí, resulta que en plena fiesta aparecieron dos chicos quienes se quitaron la ropa y se metieron a la piscina, luego de una pelea salieron y se fueron.

Me cuentan que la supuesta actriz ha salido en la serie “Al fondo hay sitio”.

Los directores son:
Frank Perez-Garland
Christian Buckler

La fotógrafa:
Lucia Arana

La directora de arte:
Vanessa Levaggi

Les dejo algunas fotos que me pasaron.

diciembre 15, 2010 | En: General

Desciende el aborto en España

Tomado de Clacai

La cifra de interrupciones voluntarias del embarazo cae por primera vez en 11 años y registra una bajada del 4%

El aborto desciende. Es la principal noticia de salud pública conocida ayer en España, donde según la información facilitada por el Ministerio de Sanidad en 2009 se registraron casi 111.500 interrupciones voluntarias del embarazo, que representan unas 4.300 menos que en el ejercicio anterior. Es la primera vez que sucede algo así en nuestro país desde 1999, cuando comenzó a llevarse un registro sobre la cuestión.

La cifra de abortos ha ido creciendo año tras año desde entonces hasta llegar a la actual situación, en la que aproximadamente una de cada cinco mujeres embarazadas decide poner fin a su gestación. La cuenta es sencilla. En España, nacen cada año unos 400.000 niños. Si se pone fin de manera prematura a más de 100.000 embarazos, se pierden de forma voluntaria en torno al 20%.

Hace sólo cuatro años, cuando se alcanzaron estas cifras, el Ministerio de Sanidad, que entonces dirigía la actual ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, alegaba que había dos circunstancias que explicaba tan abultadas cifras de IVE, que es como se conoce técnicamente a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Por un lado, se alertaba sobre la ignorancia de la juventud en materia sexual y, por otro, se apelaba al fenómeno de la inmigración, que ha propiciado un mayor número de nacimientos, pero también de abortos.

Los ginecólogos nunca estuvieron de acuerdo con la explicación que atribuía este fenómeno a la falta de información de las mujeres, porque los datos revelan que hay mayor número de interrupciones entre las chicas de más de 20 años que entre las adolescentes. La información difundida ahora por el Ministerio parece corroborarlo. El principal descenso se ha dado en las mujeres menores de 30 años, entre quienes se contabilizaron 13.967 interrupciones, casi un 7% menos que en 2008.

Sanidad atribuye estos resultados a las medidas de salud sexual que en los últimos años ha introducido el Ejecutivo y a «las políticas preventivas habituales de las comunidades autónomas». Entre ellas, destaca la supresión de la obligación de presentar una receta médica para obtener en la farmacia la ‘píldora del día después’, iniciativas legislativas como la ‘ley del aborto’, que lo es también de educación sexual, y a las campañas a favor del uso del preservativo.

Es posible que el fenómeno de la inmigración tenga asimismo algo que ver en esta caída del número de abortos practicados. Un 50% de los casos se han venido registrando en mujeres extranjeras, un colectivo que ha sido el primero en regresar a sus países de origen a causa de la crisis económica. El informe del Ministerio registra descensos en todas las franjas de edad. Entre las menores de 20 años, la reducción fue del 6,5% (con 13.967 IVE); y entre las menores de 15, del 4% (456).

noviembre 19, 2010 | En: General

El Silencio Mata

Denuncia la violencia contra la mujer a la línea 100.

Imagen de previsualización de YouTube

Pásala!!!

La invitación está hecha, te apuntas?

noviembre 18, 2010 | En: General

¿Así se promociona el turismo?

Otro “brillante” video de promoción del turismo en el Perú…

Imagen de previsualización de YouTube